Una investigación publicada en la revista Thorax sugiere que la dieta Mediterránea, rica en frutas, vegetales y frutos secos, tiene efectos beneficiosos ya que protege a los niños de padecer de asma y de rinitis alérgicas.
Las alergias en la piel son más bien comunes en Creta pero las alergias respiratorias, como rinitis alérgica y asma, son bastante infrecuentes.
Científicos de Grecia, Inglaterra y España realizaron un seguimiento de los hábitos alimenticios, de los síntomas respiratorios y de las reacciones alérgicas de 690 niños de edades comprendidas entre 7 a 18 años en las zonas rurales de la isla griega de Creta. Los padres tuvieron que completar un cuestionario sobre síntomas respiratorios y alérgicos de sus hijos al igual que de sus hábitos alimentarios.
El equipo de investigación quería encontrar respuestas al por que los niños de ciertas zonas de Europa, como Inglaterra, padecen frecuentemente de asma mientras que en otras áreas como Creta, no sucede lo mismo. Para ello, observaron la incidencia de los síntomas del asma, como sibilancias (jadeos o silbidos), y de las rinitis alérgicas causadas por ácaros del polvo o por alergias a mascotas.
Como referencia se observó que el 80% de los niños comían frutas frescas y que el 68% consumía vegetales frescos al menos 2 veces por día.
Aquellos niños que consumían frutos secos (nueces) al menos 3 veces a la semana eran menos propensos a los jadeos. Como dato adicional, se destaca que los frutos secos son una rica fuente de vitamina E, poderoso antioxidante natural que protege al organismo de los radicales libres.
También contienen altos niveles de magnesio, por lo cual otras investigaciones sugieren que protegerían contra el asma y otra enfermedades pulmonares. Así mismo el consumo diario de naranjas, manzanas y tomates tendría el mismo efecto protector. Las uvas, especialmente la piel de las uvas rojas, contienen altos niveles de antioxidantes y de un polifenol, llamado resveratrol conocido por frenar las actividades inflamatorias.
Además se comprobó que los niños que consumían margarina en alta cantidad tenían el doble de chances de contraer asma o rinitis alérgica comparado con los niños que la consumían en menor frecuencia.
Los resultados de este estudio se complementan con las evidencias anteriores que indican que una dieta saludable juega un importante rol en el control de los síntomas del asma.